Misión

VISIÓN

Como Centro educativo franciscano nuestra misión evangelizadora en el contexto de la ciudad de San Lorenzo y su zona nos compromete en la promoción de la persona y en la construcción de una sociedad que haga posible la práctica de la igualdad, la verdad, la justicia, la solidaridad y la paz, entre otros valores, interpretados y vividos desde el Carisma franciscano.

VISIÓN INSITUCIONAL

Generar un proyecto educativo desde la fraternidad franciscana, originando propuestas evangelizadoras-educativas que permitan el desarrollo integral de los niños y jóvenes de nuestra comunidad.

NUESTRO COMPROMISO EDUCATIVO

Si bien sabemos que la escuela se caracteriza por ser el espacio que la sociedad ha legitimado para que sus miembros desarrollen acciones tendientes a identificar e interpretar los contenidos de la cultura, transformar y producir nuevos saberes, por sí sola no podrá cambiar las condiciones actuales. Se necesita el esfuerzo mancomunado de todos. Pero tampoco la sociedad podrá cambiar sin un cambio en la escuela, en la educación. Aquí se da una relación de retroalimentación y de influencia mutua. Las nuevas configuraciones éticas y culturales exigen una escuela flexible y reflexiva. Por eso proponemos una renovación pedagógica que le permita al alumno asumir el protagonismo mediante el ejercicio de experiencias socializadoras. Por tal motivo, es nuestro compromiso, es propiciar una escuela de calidad que sea capaz de incluir a todos, en la que todos puedan aprender, guiados por San Francisco quien educó con su simplicidad. Él fue quien valoró la Creación como regalo de Dios, vinculándose con las cosas con igualdad de hermanos, en relación fraterna. Porque la fraternidad no es una espiritualidad intimista, es en relación con otros en donde se vive el Evangelio. Por lo tanto el modelo educativo en el cual trabajamos día a día apunta a: generar circuitos de participación y compromiso, implementando metodologías nuevas de trabajo, estrategias de evaluación y una actitud creativa que dé respuestas diferentes a situaciones concretas, centrando nuestro accionar en los valores franciscanos a partir de una visión evangélica de la vida. De esta manera se considera de suma importancia los espacios de reflexión y compromiso, que permiten rescatar la actitud peregrina del que intenta, crea, vive, sueña, avanza y que no se paraliza ante los desafíos de su tiempo y básicamente sabe a dónde va. Por eso, actualmente, seguimos trabajando para ser una comunidad educativa que asuma fraternalmente el desafío de brindar una educación inclusiva. Esa es hoy nuestra tarea.